DIA 228--1 Macabeos 5 Eclesiastés 12 Lucas 7,24-50



1 Macabeos 5
"1.Cuando los paganos que vivían alrededor supieron que el altar había sido reconstruido y el Templo restaurado como antes, se enojaron muchísimo 2.y decidieron exterminar a los descendientes de Jacob que vivían entre ellos; y comenzaron a matar y expulsar a los judíos. 3.En vista de eso, Judas declaró la guerra a los hijos de Esaú, en Idumea y la provincia de la Acrabatane, porque ésos cercaban a Israel, y les dio un golpe mortal; los humilló y se apoderó de sus despojos. 4.Luego recordó la maldad de los hijos de Bayán, que habían sido tropiezo y plaga para los judíos, asaltándolos en los caminos. 5.Los obligó a encerrarse en sus torres, los bloqueó y condenó a destrucción, incendiando las torres con todos los que había dentro. 6.De allí pasó al país de los amonitas, donde se enfrentó con un ejército numeroso y bien organizado, bajo el mando de Timoteo. 7.Tuvo diferentes choques con ellos, los derrotó y los aplastó. 8.Asaltó y tomó la ciudad de Gazer con sus aldeas y se volvió a Judá. 9.Los paganos de Galaad se juntaron para exterminar a los israelitas que vivían en su territorio. 10.Pero éstos se refugiaron en la fortaleza de Datema y mandaron cartas a Judas y a sus hermanos en las que decían: «Los paganos que nos rodean se han unido contra nosotros para aplastarnos 11.y se preparan para asaltar la fortaleza en la que estamos refugiados. Su jefe es Timoteo. 12.Vengan en seguida a librarnos de sus manos, que muchos de entre nosotros han muerto ya; 13.todos nuestros hermanos que vivían en el país de Tob han sido asesinados, sus mujeres e hijos han sido llevados cautivos, muriendo como mil hombres.» 14.Estaban leyendo esta carta, cuando llegaron de Galilea otros mensajeros que rasgaron su ropa y les transmitieron este recado: 15.«Se han unido los de Tolemaida, Tiro, Sidón y toda la Galilea de los paganos, para acabar con nosotros.» 16.Cuando Judas y sus hombres escucharon estas noticias, reunieron una gran asamblea para examinar lo que podían hacer en favor de sus hermanos que estaban en apuros y debían luchar por su vida. 17.Dijo Judas a su hermano Simón: «Escoge hombres y anda a librar a tus hermanos en Galilea; yo y mi hermano Jonatán iremos a Galaad.» 18.Dejó el resto del ejército bajo el mando de José, hijo de Zacarías, y Azarías, para defender la tierra de Judea, 19.y les dio esta orden: «Quédense al frente del pueblo, pero no ataquen a los paganos hasta que hayamos regresado.» 20.A Simón le dieron tres mil hombres para la campaña de Galilea, y ocho mil a Judas para la de Galaad. 21.Partió Simón para Galilea y, en muchos encuentros con los paganos, los derrotó 22.y persiguió hasta las puertas de Tolemaida. Cayeron unos tres mil de los paganos y Simón se apoderó de sus despojos. 23.Tomó después consigo a los judíos que había en Galilea y en Arbates, como también a sus mujeres e hijos, y todo cuanto tenían, y los llevó a Judea con gran alegría. 24.Entre tanto, Judas Macabeo y su hermano Jonatán pasaron el Jordán y caminaron por el desierto durante tres días. 25.Allí encontraron a los nabateos, que los recibieron amistosamente y los pusieron al tanto de lo que ocurría a sus hermanos de la región de Galaad. 26.Les dieron la noticia de que muchos de ellos se habían atrincherado en las cercanías de Bosorá, Alema, Casfor, Maqued y Carnaím, todas ciudades fuertes y grandes, 27.refirieron también que otros estaban atrincherados en otras ciudades de Galaad y que los paganos habían decidido asaltar sus defensas, al día siguiente, echar mano de ellos y exterminarlos a todos en un solo día. 28.Inmediatamente, Judas volvió con su ejército hacia el desierto de Bosorá, ocupó la ciudad, pasó al filo de la espada a todos los hombres, se apoderó del botín y luego incendió la ciudad. 29.Partió de allí por la noche y avanzó hasta las cercanías de la fortaleza. 30.Al llegar el día, los judíos alzaron sus ojos y vieron un ejército innumerable preparando escalas y máquinas para atacar y tomar la fortaleza. 31.Judas comprendió que el asalto había comenzado; de la ciudad un fragor subía hacia el cielo, gritos y toques de trompetas. Entonces 32.dijo a los de su ejército: «Luchemos hoy por nuestros hermanos.» 33.Después, repartió sus tropas en tres grupos que atacaron al enemigo por la espalda, tocando las trompetas y rezando a gritos. 34.Cuando el ejército de Timoteo se dio cuenta de que era el Macabeo, emprendieron la fuga, pero él les dio fuertes golpes y cayeron unos ocho mil enemigos aquel día. 35.De allí, pasó Judas a Alema, la asaltó, la ocupó, mató a todos los varones, se apoderó del botín y luego la incendió. 36.Y saliendo de allí, se apoderó de Casfor, Maqued y Bosor con las demás ciudades de Galaad. 37.Después de estos acontecimientos, Timoteo juntó un nuevo ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado del torrente. 38.Judas envió a reconocer el campamento y le trajeron el siguiente informe: «Todos los paganos de esta región se han unido a Timoteo, formando un ejército poderoso. 39.Además contrataron auxiliares árabes, y éstos acampan al otro lado del torrente, preparados para atacarte.» Judas, pues, salió a su encuentro. 40.Al ver que Judas se aproximaba al torrente con su ejército, Timoteo dijo a los capitanes de sus tropas: «Si él pasa primero y viene hacia nosotros, nos atacará con tanto empuje que no podremos resistirle; 41.en cambio, si vacila y acampa al otro lado del río, lo atravesaremos nosotros, iremos a él y lo venceremos.» 42.Cuando Judas llegó al borde del torrente, colocó a los oficiales del pueblo a la orilla y les ordenó: «No dejen acampar a nadie, sino que todos vayan al combate.» 43.Judas atravesó primero hacia el enemigo, y toda su gente lo siguió. Derrotaron a todos los paganos, que abandonaron sus armas y corrieron a buscar refugio en el recinto sagrado de Carnaím. 44.Pero los judíos tomaron la ciudad y quemaron el recinto sagrado con todos los que estaban dentro. Los de Carnaím fueron aplastados y ya nadie pudo resistir a Judas. 45.Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, pequeños y grandes, a sus mujeres, hijos y pertenencias, una inmensa muchedumbre, para llevarlos al país de Judea. 46.Llegaron a Efrón, ciudad importante y fuerte, situada en el camino. Necesariamente tenían que pasar por ella, ya que no había posibilidad de desviarse ni a la derecha ni a la izquierda. 47.Pero los habitantes les negaron el paso y bloquearon las entradas con piedras. 48.Judas les envió un mensaje en son de paz, diciéndoles: «Permítannos atravesar su país para llegar al nuestro; nadie de nosotros les hará mal alguno, pues se trata solamente de seguir nuestro camino.» Pero no quisieron abrirle las puertas. 49.Entonces Judas dio órdenes a su ejército para que cada uno tomara posición en el puesto que le correspondía. 50.La gente de guerra tomó posición y Judas atacó la ciudad todo aquel día y toda la noche, hasta que cayó en sus manos. 51.Hizo pasar a filo de espada a todos los varones, arrasó la ciudad y se llevó sus despojos. Luego atravesó la ciudad por encima de los cadáveres; 52.y llegaron a la gran llanura después de pasar el Jordán frente a Betsán. 53.Judas fue durante toda la marcha animando al pueblo y recogiendo a los rezagados, hasta llegar a la tierra de Judá. 54.Subieron al monte Sión, alegres y muy contentos, y ofrecieron holocaustos por haber regresado felizmente y sin haber perdido a ninguno de los suyos. 55.Durante el tiempo que Judas y Jonatán habían salido al país de Galaad y su hermano Simón acampaba en Galilea, frente a Tolemaida, 56.José, hijo de Zacarías, y Azarías, quedaron al frente del ejército. Al conocer las hazañas que aquéllos habían realizado, 57.se dijeron: «Tenemos que ser famosos también nosotros, así que salgamos a pelear contra los paganos que viven más cerca.» 58.Dieron, pues, órdenes a su ejército de marchar sobre Jamnia. 59.Pero salió Gorgias de la ciudad con sus hombres y los atacó. 60.José y Azarías fueron derrotados y perseguidos hasta las fronteras de Judea, y aquel día cayeron cerca de dos mil israelitas. 61.Fue una gran derrota para el pueblo, y esto, por no haber escuchado a Judas y sus hermanos y creerse capaces de grandes hazañas. 62.En realidad no eran de esos hombres a quienes se les concedió salvar a Israel. 63.El valiente Judas y sus hermanos recibieron grandes honores en Israel y también se hicieron famosos entre los extranjeros que oyeron hablar de ellos, 64.de manera que muchos venían para felicitarlos. 65.Judas y sus hermanos organizaron una expedición al Negueb para combatir a los hijos de Esaú. Tomó Hebrón y sus aldeas, arrasó sus murallas y prendió fuego a sus torres de defensa. 66.Luego partió en dirección al país de los filisteos y atravesó Marisa. 67.Algunos sacerdotes que querían hacerse los valientes cayeron aquel día por haber atacado imprudentemente a los enemigos. 68.De allí pasó Judas a Azoto, en el país de los filisteos, derribó sus altares, incendió las estatuas de sus dioses, saqueó la ciudad y luego se volvió a Judá."



Eclesiastés 12
"1.Acuérdate de tu Creador en tus días mozos, mientras no vengan los días malos, y se echen encima años en que dirás: «No me agradan»; 2.mientras no se nublen el sol y la luz, la luna y las estrellas, y retornen las nubles tras la lluvia; 3.cuando tiemblen los guardas de palacio y se doblen los guerreros, se paren las moledoras, por quedar pocas, se queden a oscuras las que miran por las ventanas, 4.y se cierren las puertas de la calle, ahogándose el son del molino; cundo uno se levante al canto del pájaro, y se enmudezcan todas las canciones. 5.También la altura da recelo, y hay sustos en el camino, florece el almendro, está grávida la langosta, y pierde su sabor la alcaparra; y es que el hombre se va a su eterna morada, y circulan por la calle los del duelo; 6.mientras no se quiebre la hebra de plata, se rompa la bolita de oro, se haga añicos el cántaro contra la fuente, se caiga la polea dentro del pozo, 7.vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio. 8.¡Vanidad de vanidades! - dice Cohélet -: ¡todo vanidad! 9.Cohélet, a más de ser un sabio, enseñó doctrina al pueblo. Ponderó e investigó, compuso muchos proberbios. 10.Cohélet trabajó mucho en inventar frases felices, y escribir bien sentencias verídicas. 11.Las palabras de los sabios son como aguijadas, o como estacas hincadas, puertas por un pastor para controlar el rebaño. 12.Lo que de ellas se saca, hijo mío, es ilustrarse. Componer muchos libros es nunca acabar, y estudiar demasiado daña la salud. 13.Basta de palabras. Todo está dicho. Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal. 14.Porque toda obra la emplazará Dios a juicio, también todo lo oculto, a ver si es bueno o malo."



Lucas 7,24-50
"24.Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? 25.¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten magníficamente y viven con molicie están en los palacios. 26.Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. 27.Este es de quien está escrito: He aquí que envío mi mensajero delante de ti, que preparará por delante tu camino. 28.«Os digo: Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él. 29.Todo el pueblo que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, haciéndose bautizar con el bautismo de Juan. 30.Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar el bautismo de él, frustraron el plan de Dios sobre ellos. 31.«¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generacíon? Y ¿a quién se parecen? 32.Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: "Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonando endechas, y no habéis llorado." 33.«Porque ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: "Demonio tiene." 34.Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: "Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores." 35.Y la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos.» 36.Un fariseo le rogó que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. 37.Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume, 38.y poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume. 39.Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora.» 40.Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte.» El dijo: «Di, maestro.» 41.Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta. 42.Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?» 43.Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más.» El le dijo: «Has juzgado bien», 44.y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. 45.No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. 46.No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume. 47.Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.» 48.Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.» 49.Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?» 50.Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»"