12a. sesión. Pentateuco: Levítico, Números y Deuteronomio

I. INTRODUCCIÓN

El culto israelita es la expresión de su fe en el Dios que ha sacado a Israel de Egipto y que ha entablado con él una alianza en el Sinaí. El Señor libró a Israel de las ataduras del Faraón para hacer de él un pueblo consagrado a su servicio. De una servidumbre forzada, a un servicio libre.

En la alianza, Israel pasa a ser el pueblo de Dios, un pueblo separado y apartado de los demás, para que pueda entrar más fácilmente en comunión con el Señor. En la óptica del Levítico, el culto se presenta como la forma más apropiada para entrar en contacto con el Señor y vivir en comunión con Él.

Según Números, la salvación de Dios a su pueblo se realiza en un camino, a través del desierto, aunque no acaba en él. A su paso por el desierto, Israel experimenta lo que significa marchar con Dios y lo que Dios les pide: purificación y maduración. La experiencia del desierto educa y forma al pueblo, ayudándolo a crecer y preparándole para la etapa definitiva, que orienta y da sentido a su marcha: la vida en la tierra prometida.

El Deuteronomio se presenta como las palabras que Moisés dirigió a Israel al otro lado del Jordán, en los umbrales de la tierra prometida. Moisés se despide y les anima a ser fieles al Señor, a observar los mandamientos y a darle culto en el lugar que Él elija.


II. OBJETIVO DOCTRINAL: Ver cómo Dios educó a su pueblo, durante siglos, a partir de la cultura propia de ese pueblo, purificándolo poco a poco, hasta la ley nueva de Jesús.


III. OBJETIVO VIVENCIAL: Vivir nuestras leyes religiosas, cívicas y morales con mucho amor y motivación interior, y no sólo por cumplir externamente.


IV. TESIS: Dios llama a la santidad de vida a su Pueblo elegido. Para eso le pone una Ley, que hay que cumplir con amor y perfección. Sólo así ese Pueblo será santo y estará a la altura de Dios, su elector. Y a la ley hay que añadir la justicia con los necesitados.

V. EXPLICACIÓN DE LA TESIS:

1. Autores de estos libros


La tradición cristiana ha asociado siempre el nombre de Moisés a estos libros, como su autor principal o inspirador. Pero en realidad podemos decir que son el resultado de varias fuentes inspiradas y tradiciones, especialmente la sacerdotal.

2. Características literarias de estos tres libros

a) Están presentes aquí también las tres grandes tradiciones: jahvista, elohísta y sacerdotal.
b) No son libros narrativos, sino prescriptivos, con normas muy concretas, exhortativos y persuasivos.


3. División y contenido temático de las leyes

a) Levítico (47) : leyes litúrgicas o de culto.
b) Números (48) : hechos ocurridos en el desierto y algunas leyes sin orden.
c) Deuteronomio (49) : leyes morales y de justicia para el pueblo. Es considerado como el discurso de despedida de Moisés.


4. Contenido teológico y espiritual de estos libros

Cinco grandes temas se dan cita en estos libros: un Dios, un pueblo, una tierra, una ley, un santuario. Estos temas traen aparejados otros: elección, alianza, bendición, maldición.

a) Dios: uno, santo, libertador, guía y padre providente, jefe militar y fuego devorador, Dios de dioses y Señor de los señores, grande, valiente y terrible, imparcial, justo y benévolo.

b) Pueblo: Es un pueblo santo y consagrado al Señor. Por eso, tiene un fin: amar al Señor, alabarlo y reconocerlo como a su Dios. Se exige de este pueblo la santidad, porque Dios es santo; un amor total y exclusivo, que implica una separación de las naciones que no tienen parte en esta comunión con el Señor. Se le pide una fidelidad a Dios en medio de un mundo y de una sociedad en continuo proceso de cambio. Es una santidad que está unida a la fraternidad y la justicia; por eso, se hace mucho hincapié en la defensa del pobre y del necesitado.

c) Tierra: De Dios le vienen a Israel los bienes que posee. No debe vanagloriarse ni temer. Sólo confiar en el Señor.

d) Ley: asentado en esta tierra, ese pueblo necesita una ley para vivir en sociedad. Ser fieles a la ley es ser fieles al Señor. Del cumplimiento de las leyes depende la vida y la bendición de ese pueblo. Se dan muchas reglas y normas de pureza e impureza legal, que regulan el culto externo para con Dios. Puro en estos libros significa sano, bueno, higiénico, santo. Para nosotros la pureza es la virtud moral de nuestro comportamiento que regula la esfera de la sexualidad (50) .

e) Santuario: El centro del culto es el templo: allí se acudía para la oración y sacrificios (51) . La santidad de Dios exige la santidad moral y ritual de su pueblo. Los medios para que nosotros seamos santos: oración, sacrificios (52) . Se pide a Israel que destruya los lugares de culto cananeos y que adore al Señor en el lugar que él ha elegido para hacer habitar su nombre. Será en el santuario donde el pueblo llevará sus ofrendas y en donde celebrará sus fiestas.


VI. CONCLUSIÓN: Cuando leamos estos libros, hemos de tener presente que también a nosotros se dirigen sus bendiciones, si escuchamos y obedecemos lo que Cristo, a través de la Iglesia, nos ha mandado; pero cuidemos de no desobedecerle ni rechazar su gracia divina, pues obligaríamos a Dios a retirarnos su amistad y misericordia.



VII. ORACIÓN: Señor, pon en nuestro corazón el ansia de santidad, hasta poder alcanzar la santidad a la que tú nos llamas. Danos la gracia de ser fieles a tus mandamientos, para no desviarnos del camino recto. Que sea una delicia el cumplir tus santos mandamientos, pues son camino de verdadera felicidad y realización personal. Amén.


________________________


(47) Se llama Levítico, porque contiene las leyes de los sacerdotes o levitas, es decir de la tribu de Leví.

(48) Se llama Números porque el primer capítulo inicia con el censo de los hijos de Israel

(49) Se llama Deuteronomio (segunda ley) porque así fue considerado el libro, que en el orden está después del Levítico.

(50) Para nosotros no hay cosas impuras, sino actitudes impuras de la persona; es decir, la pureza o impureza está en la manera de ver, sentir, pensar o actuar de la persona, no en las cosas en sí. Jesús diría que la pureza se da en el corazón del hombre; pues del corazón humano sale lo bueno y la malo.

(51) A lo largo de la historia del Pueblo de Israel, especialmente por obra de los profetas, la idea de sacrificio fue interiorizándose y purificándose siempre más, pasando de un sacrificio externo de cosas y animales, hasta el sacrificio interno del propio corazón y vida, en humildad y contrición (cf. Jer 7, 21-24; Salmo 51, 18-21).

(52) Todas estas prácticas y sacrificios anuncian y preparan la santificación y salvación de la Nueva Alianza.






PARTICIPACION:

1 1. Lee Levítico 19, 9-18 y saca una buena enseñanza de vida.

2. Lee Deuteronomio 30, 15-20 y explica la enseñanza de este texto.